Limpieza criogénica

La limpieza con HIELO SECO, es un nuevo desarrollo que se está expandiendo rápidamente por todo el mundo. Se trata de un sistema que utiliza pequeños gránulos de tamaño de arroz (PELLETS) disparados de una boquilla de chorro con aire comprimido aprovechando la tecnología Dry Ice Blasting. Funciona algo así como la proyección de agua o chorro de arena a alta presión o el chorro de vapor, solo que los resultados son superiores y no deja ningún resto de los materiales proyectados. La temperatura fría del hielo seco -78,5 °C "explota" contra el material a eliminar, hace que se encoja y pierda la adhesión de su superficie. La superficie más caliente hace que el hielo seco se vuelva a convertir en gas de dióxido de carbono. El gas tiene un volumen 800 veces mayor y se expande detrás del material acelerando su eliminación, elimina pinturas, aceites, grasas, asfalto, alquitrán, vinilos, hollín, polvo, tinta, resinas, adhesivos entre otros.

La limpieza con hielo seco es pues similar a la realizada con chorro de arena, donde se acelera un medio en una corriente de aire a presión para afectar a una superficie a limpiar, pero en lugar de utilizar medios abrasivos duros para atacar una superficie (con el daño que ello conlleva), el chorreado con hielo seco utiliza pellets de pequeño diámetro, y menor resistencia, para crear un choque térmico por el cual la capa a eliminar se contrae y se desprende del material base. En el choque, los pellets de hielo seco pasan inmediatamente al estado gaseoso (sublimación) aarrancando de la superficie tratada las partículas de suciedad y no dejan tras de sí residuo alguno. Como residuo queda tan sólo la capa de suciedad desprendida. (+ info)