Aplicaciones


Las soluciones que ofrecemos pretenden mejorar los resultados, abaratar los costes y garantizar una mayor seguridad de operarios e instalaciones. Más concretamente permiten calentar o enfriar, alterar la composición de otros gases o materiales y sobre todo proteger y tener un mayor control sobre los procesos y sus distintas etapas.

Para proteger y controlar

La modificación y el control de la composición de la atmósfera son esenciales en muchos procesos productivos, tanto en fabricación como en envasados y almacenamientos. Las ventajas que se persiguen son varias:

  • Aumentar la seguridad para los operarios y las instalaciones.
  • Reducir los costes de producción y mantenimiento.
  • Aumentar la vida útil y la calidad de los productos.
  • Tener un mayor control de la producción y de sus parámetros indicadores.
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Inertizado (+ info)

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Secado (+ info)

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Presurizado (+ info)

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Purgado (+ info)


Para eliminar otro gas contenido en los líquidos


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Tratamiento de aguas y fangos (+ info)

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Oxidación de licores (+ info)

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Blanqueo y decoloración (+ info)

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Control de pH y neutralización (+ info)

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Desinfección (+ info)

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Carbonatación (+ info)

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Afino y agitación de metales (+ info)


Para enfriar

El mantenimiento de productos o sustancias a unas temperaturas inferiores a las ambientales forma parte de muchos procesos productivos de la industria alimentaria, de la industria química, de la elaboración de plásticos, cauchos y pinturas, del refino de petróleos y biocombustibles, o incluso en laboratorios y otros muchos campos de actividad.

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Transporte a temperatura control (+ info)

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Enfriamiento, refrigeración y control (+ info)

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Congelación (+ info)


Para calentar o quemar

Las características comburentes de ciertos gases, como el oxígeno, permiten utilizarlos para enriquecer o sustituir el aire en los procesos de combustión.
En todo proceso de combustión se requiere oxígeno. Se puede mejorar la combustión general mediante enriquecimiento del aire de combustión con oxígeno o mediante su sustitución, ya que aumenta la transferencia térmica, suben las temperaturas de la llama y se reduce el volumen de gases combustibles. Como resultado de esto se logra un mayor rendimiento de los combustibles y se aumentan las tasas de producción.

En la industria del metal, en la del vidrio, o en la elaboración de plásticos, cauchos y pinturas, existen múltiples aplicaciones en las que es necesario elevar la temperatura de llama o controlar la salida de gases de la combustión. Tanto en la fundición de metales como en su procesamiento, en procesos de tratamientos térmicos, o incluso en sistemas de soldadura y corte, el uso de gases comburentes es aprovechado para reducir costes y emisiones y conseguir una mayor eficacia reduciendo los tiempos de proceso.