Automoción y transporte

La industria de la automoción está sometida a una creciente competitividad, lo cual obliga a un incremento en las reducciones de precios y márgenes, asumiendo a la vez mayores exigencias, como el interés por políticas medioambientales que persiguen vehículos ligeros y ecológicos para la reducción de emisiones nocivas.
El consumo de gases industriales está presente en muchos de los procesos de fabricación, tanto los relacionados con la industria del metal, fundición de metales, tratamientos térmicos, extrusión de aluminio o procesos de soldadura y corte, como en procesos de montaje en línea u otros relacionados con la elaboración de plásticos especiales, de vidrio, e incluso de sistemas de iluminación y electrónica para su integración.

transporte

Además, existen otras aplicaciones no relacionadas con la propia fabricación, sino con el propio desarrollo de la actividad de transporte y el mantenimiento de las cargas y los propios vehículos.
El uso del nitrógeno permite optimizar las condiciones de seguridad y calidad del transporte, reduciendo el riesgo de posibles accidentes derivados de la carga de sustancias explosivas o inflamables, así como minorar el coste energético. Es ideal para el hinchado de ruedas de los aviones, de vehículos de transporte de carga pesada y de vehículos deportivos.
El inflado con nitrógeno comprimido elimina la oxidación (que causa un desgaste prematuro de las ruedas) y ofrece una mejor retención de presión de los neumáticos, lo que reduce la necesidad de revisarla constantemente. Por otro lado, el nitrógeno es menos agresivo con el caucho, con lo cual se prolonga la vida de los neumáticos en más de un 10% y se consume menos combustible, teniendo a la larga un impacto positivo en el medio ambiente.
El nitrógeno se utiliza también para la purga e inertización de bodegas de aviones y barcos en los que se transportan alimentos, materiales químicos o sustancias que necesiten eliminar el contenido de oxígeno, humedad o gases peligrosos, garantizando las condiciones higiénicas y de seguridad necesarias para su transporte.

Para el transporte de materiales perecederos, muestras biológicas, transportes clínicos... es frecuente el uso de sistemas de enfriamiento y/o conservación, bien sea con atmósferas protectoras de nitrógeno, dióxido de carbono, oxígeno, o mezclas de varios componentes, o bien mediante el uso de hielo seco en los contendores y/o almacenes y bodegas de carga.