Pulpa y papel

El lavado de pulpa es una etapa importante en el proceso de fabricación de celulosa. El objetivo es la separación de los productos químicos de cocción de la celulosa. Dichos productos se reutilizan en el aparato de cocción de celulosa. La aplicación de dióxido de carbono lleva a un “choque de pH” que frena el hinchamiento de fibras y aumenta la posibilidad de deshidratación de la mezcla de fibras celulósicas.

papel
  • La utilización del licor blanco en una etapa de delignificación necesita de una oxidación previa. El oxígeno permite obtener un licor oxidado de gran calidad con una inversión mínima necesaria de la operación.
  • La cocción polisulfuro permite aumentar el rendimiento en pasta de la línea de fibras entre el 1 y el 3 % e incrementar la producción de la planta: el oxígeno se utiliza para convertir el licor Kraft tradicional en licor “polisulfuro” por oxidación controlada.
  • En el secado y tratamiento por rayos ultravioletas o por bombardeo electrónico del papel, cartón u objetos de madera para polimerizar el barniz, el nitrógeno proporciona reducción de costes de fotoiniciadores y de emisiones de COV, así como una mejor calidad de tratamiento.
  • La extracción alcalina reforzada con oxígeno disminuye las necesidades de reactivos clorados durante la secuencia de blanqueo. El oxígeno se asocia a menudo al peroxido de hidrógeno con el fin de asegurar una reducción aún mayor de los compuestos organoclorados.
  • En la neutralización, reemplazar una parte del ácido sulfúrico por CO2 en la unidad de recuperación permite corregir el balance Na/S cuando es excedentario en Azufre.
  • El enriquecimiento en oxígeno del aire de combustión permite lograr un aumento de capacidad de un orden del 10 al 20 % en las calderas de recuperación y en los hornos de dopado.
  • Neutralización después del blanqueo; El dióxido de carbono  permite regular finamente el pH de las pastas recicladas, mecánicas ó químicas, después de un blanqueamiento alcalino, principalmente con peróxido de hidrógeno. Las ventajas, en relación con los ácidos tradicionales son: simplicidad de funcionamiento, mejor control de pH, seguridad de las instalaciones, reducción de aporte de moléculas azufradas, etc... Reemplazar todos los ácidos (Ácido sulfúrico, Nítrico, Clorhídrico o SO2) por dióxido de carbono proporciona de forma económica un mejor control del pH, reduce los problemas de corrosión y mejora la seguridad.
  • Sustituir el ácido sulfúrico por dióxido de carbono para el tratamiento de acumulación de resinas en salas de filtrado es más seguro en el manipulado y no ocasiona corrosión de los equipos de la sala de filtrado.